ARTs-18 (Temporada 2017/18)

 
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Junto a la de su creación, esta temporada fue probablemente la más importante en la historia de ARUS, ya que la decisión de diseñar y fabricar dos coches forzó al equipo a duplicar el número de miembros para lidiar con el trabajo y dificultades que ello suponía. Además, la tecnología necesaria para el vehículo eléctrico añadió problemas adicionales a un proyecto que haría de ARUS el único equipo español compitiendo simultáneamente en ambas categorías.

Otra de las novedades del 2018 fue competir en el circuito de Assen, La Catedral del motociclismo, que acoge la competición Formula Student Netherlands. Todo estaba saliendo a pedir de boca hasta que el desgaste de varias piezas provocó el abandono en la Endurance, terminando la competición en 6ª posición, que habría sido un pódium sin ese contratiempo.

Sin embargo, y a pesar de esa decepción final, FSN 2018 siempre será recordada como la competición en la que ARUS consiguió sus primeros trofeos: y no fueron ni uno ni dos, sino tres. Fabricar dos coches también implicaba desarrollar dos Business Plans, y ambos (Pricesarus y ART Go) lograron el primer y tercer puesto respectivamente en sus categorías. El tercer trofeo se logró gracias a un segundo puesto en el evento de Cost & Manufacturing.

De vuelta en España, los problemas sufridos en Assen se solventaron a tiempo y el ART-18C pudo competir en FSS, terminando esta vez sí la Endurance. En Barcelona se lograría otro pódium con la tercera posición en la presentación del Business Plan.

Se avanzó mucho en el ART-18E durante el año, conseguiendo pasar la inspección mecánica en Formula Student Spain, pero no así la eléctrica, siempre durísima en coches con esta tecnología. Pero como había ocurrido cuatro años atrás con el coche de combustión, los cimientos del proyecto eléctrico ya estaban asentados.

Una vez la fiabilidad del ART-18C había dejado de ser un gran problema, se siguieron mejorando sus distintos sistemas. Optimizar árboles de levas y cigüeñal ayudó al motor y transmisión, mientras que la electrónica se benefició de placas más robustas y fiables. Además, se logró reducir el peso del monoplaza en 12 kg.