ARUS ANDALUCÍA RACING: El camino del guerrero

Presentación del ART-17

En un artículo anterior os hablábamos de la Formula Student, la F1 de los universitarios, donde estudiantes de ingeniería de todos los rincones del mundo se reúnen en los circuitos más famosos de los grandes premios para competir con los monoplazas que ellos mismos diseñan y fabrican durante el curso académico. También os contábamos la historia de uno de sus equipos, ARUS, y su camino para convertirse en el único equipo español en participar este año con un monoplaza de combustión y, por primera vez, con uno eléctrico. Como ellos mismos nos contaban, diseñar y fabricar dos monoplazas convierte su temporada en un auténtico desafío. Aunque llevan, con éste, cinco monoplazas de combustión, un eléctrico no se parece absolutamente en nada.

Construir un eléctrico es algo con lo que este equipo lleva soñando desde hace más de un año. Prácticamente de casualidad, en el salón del automóvil de París un alumno que no había sido admitido en el equipo descubrió la existencia de la competición eléctrica. Era una idea que arraigó tan fuerte en su cabeza que cuando volvió a Sevilla decidió, junto con otros compañeros, mover cielo y tierra para transformar la idea en una propuesta, una propuesta que en una semana fue aceptada y asumida por ARUS. Y se transformó en una declaración de intenciones: rodar con un eléctrico en 2018.